¡Qué lindo, mi primer blog! 🔌🔌🔌
Aunque cuando te sale un mensaje como este...
Robar información o generar situaciones en las que un usuario no puede decir "no", no debería ser legal. O si lo es, pues no sería legítimo. La inteligencia artificial se basa en el robo con consentimiento forzado de trillones y trillones de datos sobre el uso de nuestras cuentas de correo, celulares y computadoras. Cada vez que abrimos una cuenta de algo aceptamos, con la anuencia de los gobiernos de todo el mundo, un acuerdo por el que cedemos nuestra intimidad y nuestra información a cambio de casi nada. Cuidado... se trata de información que ni siquiera sabemos que poseemos. Y no creas que esto es psicoanálisis (soy portador de un saber que no sé que tengo). En Internet no vamos a realizar ningún viaje al mundo de nuestros secretos en beneficio propio o para conocer las malas noticias de las que habla Jorge Alemán (Capitalismo. Crimen perfecto o emancipación). El viaje por nuestros datos y con nuestros datos lo realizarán otros para usufructuar nuestra información. un viaje para el que no tendremos billete 💅.
Por ejemplo, te compras un reloj (o sea no te lo regalan) para saber como va tu ritmo cardíaco. Pero para usarlo tienes que crear una cuenta por la que cedes todos los datos del funcionamiento de tu corazón. Es legal, pero ¿es legítimo? ¿es ético? Lo que querías saber lo terminan sabiendo otros, solo que además obtiene información que tu desconoces.
Este tipo de cuestiones me mantienen bastante alejado del uso de las tecnologías y dispositivos de celular y también de las webs de Internet como blogs, redes sociales, etc. O sea, lo que se dio en llamar Web 2.0. Además, claro está, del ruido de datos que generan en una comunicación sin contenido. Es por eso que dudo una y mil veces a la hora de comprometer a mis alumnos en el uso de aplicaciones o programas en los que se vean obligados a que una empresa disponga de sus datos. Así como yo me siento muy invadido cuando tengo que hacerlo por obligación. Como decía antes, no se trata de una invasión de lo que comúnmente se entiende por privacidad, de mis besos robados o de mis 50 sombras, sino de la captación de datos que hasta yo mismo desconozco de mí: minutos que paso en Internet, estadísticas sobre las webs que visito, reacciones, compras, consumo del tiempo, lectura de periódicos. ¿Para qué alguien o algo perdería tanto tiempo y dinero en recopilar datos sobre personas como yo? Por ejemplo, empresas como microsoft o google tienen como estrategia cambiar muy seguido las reglas de privacidad para que de tanto marearte un día te olvides de cliquear que no quieres ver publicidad o que no quieres participar en sus investigaciones. Y todo con por favores, por tu bien, por tu interés, y con una sonrisa 😘.
Estoy radicalmente en contra de que alguien o algo pueda obtener toda esa información de mí sin que yo lo sepa o pueda oponerme. Creo que todos deberíamos estar en contra de algo tan fuera de la ética y de la legitimidad de un estado regido por principios democráticos. Porque si alguien sabe de mí más que yo mismo, ¿no sería eso peligroso?
Bueno, ahora voy a pensar sobre lo que las nuevas tecnologías pueden aportar a la enseñanza de ELE.
¡Hasta luego!
Y perdón por haberte robado este tiempo 🙏

